En México, el 'préstamo fantasma' es una estafa crediticia donde prestamistas fraudulentos prometen un crédito que nunca se entrega. Las víctimas, en necesidad urgente, son atraídas con ofertas de préstamos rápidos, sin requisitos y tasas bajas. Tras solicitar, exigen pagos por 'comisiones', 'seguros' o 'gastos administrativos' por adelantado. Una vez pagado, el crédito no aparece y los estafadores desaparecen. Este esquema explota la desesperación financiera, usando sitios web falsos, llamadas o anuncios engañosos que imitan instituciones legítimas. Las pérdidas económicas son significativas, y recuperar el dinero es casi imposible, además del estrés emocional y posible mal uso de datos personales. Para protegerse, la Condusef recomienda verificar el registro del prestamista en el Buró de Entidades Financieras, evitar pagos anticipados, desconfiar de ofertas 'demasiado buenas' y consultar canales oficiales. La educación y denuncia ante autoridades son claves para prevenir estas fraudes que afectan a miles de mexicanos.
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