En México, las estafas crediticias con 'tarifas de gestión' adelantadas son una amenaza común. Operadores fraudulentos, simulando ser prestamistas legítimos, contactan a víctimas mediante llamadas, mensajes o sitios web falsos. Prometen créditos rápidos, con bajos intereses y sin requisitos estrictos, pero exigen el pago de una tarifa por adelantado para 'gastos de trámite', 'seguros' o 'comisiones'. Una vez realizado el pago, el crédito nunca se otorga: los estafadores desaparecen o inventan nuevas excusas para pedir más dinero. Según la Condusef, miles de personas pierden así sus ahorros cada año. Nunca debes pagar por adelantado en un proceso crediticio. Las instituciones financieras reguladas (bancos, sofomes) no solicitan pagos previos para la aprobación o desembolso; los costos legítimos se cobran después o se incluyen en el contrato. Pagar antes te hace vulnerable al fraude. Para protegerte, verifica al prestamista en el Registro Público de la Condusef, lee detenidamente los contratos y desconfía de ofertas 'demasiado buenas'. Recuerda: si te piden dinero antes de otorgar el crédito, es una señal de alerta. La educación financiera y la precaución son tus mejores herramientas para evitar estas estafas.

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